domingo, 18 de abril de 2010

Aseguramiento universal permitirá detectar con exactitud casos de hemofilia, señalan

Lima, abr. 15 (ANDINA).- La implementación del Aseguramiento Universal en Salud permitirá detectar con exactitud el número de casos de hemofilia existentes en el Perú para ampliar la cobertura y calidad de la atención a estos pacientes, consideró el presidente de la Sociedad Peruana de Hematología, Fernando Cauvi Roedel.


El médico refirió que existen actualmente unos 700 casos de personas hemofílicas en el país atendidos por EsSalud y el sector Salud, pero se estima que la cifra podría superar los 3 mil casos en todo el territorio nacional.

“La mayoría de los casos de hemofilia vive en ciudades de la costa y se carece de información precisa sobre los casos existentes en la sierra y selva, por lo que es importante implementar el Aseguramiento Universal para que se pueda conocer con exactitud el número de casos y para brindarles la atención que requieren”, dijo en diálogo con la agencia Andina.

El Aseguramiento Universal permite a la población acceder, sin exclusiones de ningún tipo, a los servicios que brindan el Ministerio de Salud, EsSalud, las clínicas privadas, y la Sanidad de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, que podrán compartir información estadística sobre casos reportados y atendidos de hemofilia, expresó.

Asimismo, mediante el sistema de compras corporativas se podrá abastecer debidamente a los hospitales para brindar el medicamento que necesitan este tipo de pacientes, agregó.

Se manifiesta en varones

Cauvi Roedel explicó que la hemofilia no constituye una enfermedad, sino un desorden de la coagulación de la sangre que provoca hemorragias profusas cuando la persona sufre una lesión o herida, lo que pone en riesgo su vida.

Explicó que la hemofilia se origina por la deficiencia total o parcial de una proteína coagulante denominada globulina antihemofílica o factor de coagulación que la comunidad científica identifica con los números 8 y 9.

Este desorden se transmite de madre a hijo durante el embarazo y la padecen generalmente los varones, aunque hay casos singulares de mujeres que presentan los síntomas de la hemofilia como son la inflamación de las articulaciones, hematomas o sangrados internos que no mejoran o sangrado incontenible en caso de heridas, punciones o cortes.

“Las mujeres son generalmente portadoras y transmiten la carga genética a sus hijos, de los cuales solo los varones pueden manifestar hemofilia, pero no las mujeres, salvo casos raros. En todo caso, las hijas pueden portar este desorden en sus genes y transmitirlos a la siguiente generación”, precisó.

Si el padre tiene hemofilia y la madre no, entonces ninguno de sus hijos –hombres o mujeres- tendrá esa deficiencia de coagulación, añadió.

Señaló que si bien la detección se da en su mayoría a temprana edad, cuando el niño empieza a gatear o caminar por la inflamación de sus extremidades –codos, rodillas, tobillos- o los otros síntomas mencionados, hay casos de detección recién en la adolescencia o la adultez.

“Hay personas que desconocen que tienen hemofilia porque la presentan en un grado leve en el que no se percibe sangrados profusos, y se enteran cuando son adultos”, dijo.

El experto afirmó que en cuanto a gravedad no existe mayor diferencia respecto a la deficiencia de factor 8 o 9 –clasificados como hemofilia A y B, respectivamente-, pero sí se toma en cuenta si el grado es leve, moderado o severo, que está en función a la concentración de alguno de los factores en la sangre.

“El grado leve significa que la persona tiene cinco por ciento o más de factor (8 ó 9) en la sangre. Si tiene entre uno y cinco por ciento se considera grado moderado. Y si tiene menos de uno por ciento, se trata de un grado severo”, detalló.

Aclaró también que el grado que presenta una persona con hemofilia al momento del diagnóstico no aumenta ni disminuye con la edad ni por otro factor. Si es leve, moderado o severo, quedará así por el resto de su vida.

En la actualidad, la entrega del factor a los pacientes de hemofilia en EsSalud y los hospitales del Minsa es gratuita, aunque en este último caso la cantidad de dosis son limitadas por la escasez de recursos en el sector público, dijo.

En el ámbito privado, estimó que el costo del factor de coagulación puede fluctuar entre 150 y 200 nuevos soles, lo cual es elevado para pacientes de escasos recursos.

Tratamiento

Tras manifestar que este problema de salud carece de cura, el presidente de la Sociedad de Hematología señaló que mediante un tratamiento adecuado -basado en la administración permanente del factor 8 ó 9 según la deficiencia detectada- y evitar los golpes o heridas, el paciente puede llevar una vida casi normal.

Comentó que antes los pacientes con hemofilia recibían transfusión de sangre o de plasma, a partir de los cuales se obtenía el factor de coagulación, pero se ha dejado de usar este procedimiento debido al riesgo que implica la posible transmisión de enfermedades virales o de otro tipo a través de estos fluidos.

En la actualidad, los pacientes reponen el factor de coagulación 8 ó 9 que les falta, el cual es producido en laboratorio y tiene una presentación tipo ampolla.

“Se enseña al paciente a autoaplicarse el factor de coagulación por vía venosa, la cual debe hacerse tres veces por semana”, anotó.

“El factor 8 debe reponerse cada 12 a 16 horas, mientras que el factor 9 requiere aplicarse cada 24 horas. En caso la persona sufra un golpe o herida severa, requerirá un reforzamiento con una nueva dosis de factor”, expresó.

No requieren dieta especial

Respecto a la alimentación de los pacientes con hemofilia, el hematólogo dijo que no requiere de una dieta especial, dado que esta deficiencia no se relaciona con los alimentos, aunque como toda persona debe tener una nutrición balanceada.

Para tener una vida saludable, recomendó la práctica de natación por tratarse un deporte que estimula el desarrollo corporal de forma integral. Sin embargo, la persona con hemofilia debe evitar los deportes de contacto y de trabajo colectivo como las artes marciales, boxeo, básquet, voley, fútbol, entre otros.

Cauvi Roedel consideró importante realizar un correcto diagnóstico de esta deficiencia y exhortó a sus colegas pediatras y gineco obstetras que indaguen bien los antecedentes de los pacientes para que en caso presenten cierta sospecha sean derivados a los hematólogos para el examen de descarte respectivo.

Refirió que hay deficiencia de hematólogos en ciudades de la sierra y selva del país, y los profesionales de esta especialidad inscritos en el Colegio Médico son 110. Los médicos que deseen especializarse en hematología deben estudiar entre tres y cuatro años.

(FIN) LZD/RRC

Andina

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