Los resultados preliminares muestran que los pacientes comienzan a reconocer mejor los olores a partir de la séptima sesión
Otorrinolaringólogos
de la Primera Universidad Médica Estatal de Moscú I. M. Séchenov
(Universidad Séchenov) han desarrollado un entrenamiento olfativo para
personas con síndrome post-COVID. Así lo informa el servicio de prensa
de la universidad.
"Hoy en día, para los pacientes con pérdida
del olfato tras la COVID-19 no existen métodos de tratamiento ni
farmacológicos ni quirúrgicos. El entrenamiento olfativo es la única
forma de empezar a percibir los olores y volver a captar la riqueza de
su paleta. Los datos preliminares indican la eficacia del entrenamiento
olfativo que se investiga en nuestra clínica. A partir de la séptima
sesión se observa una mejoría del olfato en los pacientes, lo que es
mucho más rápido que con el enfoque clásico", señaló Valeri Svistushkin,
director de la Clínica de Enfermedades del Oído, Garganta y Nariz de la
Universidad Séchenov.
El entrenamiento olfativo consiste en que
el paciente inhale cuatro olores durante diez segundos cada uno, varias
veces al día. Los médicos de la Universidad Séchenov han perfeccionado
el método utilizando un complejo automatizado de equipos y programas que
suministra los olores en un orden determinado. Durante 45 minutos, el
paciente realiza varios ejercicios, tanto de reconocimiento como de
diferenciación de olores. Al mismo tiempo, los médicos llevan a cabo una
electroencefalografía (EEG), que permite evaluar de forma objetiva los
cambios que se producen en el cerebro durante el entrenamiento.
"Cuando
examinamos a un paciente y le preguntamos si percibe un olor o no, se
trata de una valoración subjetiva de la eficacia. En la EEG se pueden
identificar distintos patrones, por ejemplo, cambios en los ritmos
responsables de la implicación en el proceso de entrenamiento, lo que
posteriormente influye en el resultado del tratamiento", explica la
médica otorrinolaringóloga y asistente del Departamento de Enfermedades
del Oído, Garganta y Nariz de la Universidad Séchenov, Gaya Lébedeva.
También
se destaca que, gracias a las posibilidades del programa, el
entrenamiento se realiza en forma de juego, lo que facilita que el
paciente se involucre en el proceso. El entrenamiento clásico utilizado
anteriormente se realizaba de manera independiente en casa, lo que,
según los médicos, no siempre garantizaba el cumplimiento del algoritmo
correcto.
Los desarrolladores demuestran las capacidades del robot Fuxiaozhi F1-D
La
Universidad de Agricultura y Silvicultura de Fujian, en el este de
China, presentó el primer robot humanoide del país diseñado para
diagnóstico y tratamiento que integra de forma profunda tecnología no
invasiva de interfaz cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en
inglés). Se espera que el dispositivo contribuya a superar desafíos
históricos en la intervención temprana del autismo y otros trastornos
del neurodesarrollo, ofreciendo nuevas perspectivas para la
rehabilitación de más de 13 millones de personas con autismo en China,
informó el diario Global Times, citando a los desarrolladores del
proyecto.
El robot, denominado Fuxiaozhi F1-D, fue desarrollado
de manera conjunta por la universidad, en colaboración con el Grupo de
Big Data de Fujian y otras organizaciones. Hizo su debut durante la
reciente Conferencia de Presentación de Logros en Innovación de
Inteligencia Artificial de la institución.
Para los niños con
autismo, la intervención temprana resulta especialmente crucial. No
obstante, la rehabilitación tradicional enfrenta cuellos de botella como
la escasez de especialistas, procesos de entrenamiento prolongados y
evaluaciones de resultados altamente subjetivas. El nuevo robot propone
un enfoque alternativo para abordar estas limitaciones.
En
declaraciones a Global Times, Kong Xiangzeng, decano del Instituto de
Inteligencia Artificial Agrícola y Forestal de la universidad, explicó
que el Fuxiaozhi F1-D asiste en la detección temprana y la intervención
del trastorno del espectro autista mediante tecnología BCI. Entre sus
principales ventajas destacó el aumento del nivel de participación y del
componente lúdico en las terapias.
Durante las interacciones, el
robot recopila y analiza de forma cuantitativa las señales de ondas
cerebrales del niño —conocidas como electroencefalograma (EEG)—, así
como datos conductuales y métricas de cumplimiento de tareas. Este
enfoque proporciona un respaldo objetivo para la detección temprana y la
evaluación de la eficacia de las intervenciones, una carencia habitual
de los métodos tradicionales, señaló Kong.
Asimismo, el aparato
puede desempeñar el papel de asistente del terapeuta, al encargarse de
las interacciones estandarizadas y del registro sistemático de datos. De
este modo, los especialistas pueden concentrarse en la planificación
personalizada de las intervenciones y en fortalecer la conexión
emocional con el niño, añadió el directivo.
Según explicó el
profesor, el sistema analiza principalmente indicadores clave como
patrones específicos de EEG vinculados con la atención y la imaginación
motora, junto con datos de respuesta conductual recopilados durante las
sesiones de interacción.
De acuerdo con la información
disponible, el robot ya ha salido del entorno de laboratorio y ha
establecido colaboraciones con múltiples hospitales e instituciones
especializadas.
Kong precisó que el equipo de desarrollo coopera
con el Hospital Provincial Afiliado de la Universidad de Fuzhou,
instituciones profesionales de capacitación y otras entidades. “Hasta la
fecha, hemos completado la recopilación y el análisis de datos de
aproximadamente 500 casos de observación clínica —unos 400 niños con
desarrollo típico y 100 niños con autismo—, lo que aporta una validación
práctica para el diagnóstico temprano”, afirmó.
El proyecto se
encuentra actualmente en una fase inicial de aplicación. Los
desarrolladores han establecido cooperación con más de diez
organizaciones, entre ellas el Grupo Provincial de Big Data de Fujian y
el Hospital Provincial Afiliado de la Universidad de Fuzhou. En la
actualidad, el Grupo Provincial de Big Data de Fujian coordina el
trabajo con hospitales y jardines de infancia de toda la provincia para
preparar programas de detección temprana a gran escala y proyectos
demostrativos de aplicación.
Los desarrolladores prevén ampliar
estas iniciativas más allá de la provincia de Fujian, con el objetivo de
implementarlas a escala nacional y, posteriormente, en ámbitos aún más
amplios.
Kong señaló que, sobre la base de proyectos piloto
exitosos, se promoverá esta solución en todo el país. A futuro, la
plataforma tecnológica también presenta potencial para extenderse a
otras áreas de la rehabilitación médica, como la recuperación tras
accidentes cerebrovasculares y la reconstrucción de funciones motoras.
El
trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por dificultades en
la comunicación social, comportamientos repetitivos y alteraciones
emocionales. La Federación de Personas con Discapacidad de China informó
en 2023 que el país cuenta con 13 millones de personas diagnosticadas
con TEA, según la agencia Xinhua News Agency, socia de TV BRICS.
En
los últimos años, el gigante asiático ha mejorado de forma constante la
detección temprana, el diagnóstico y la rehabilitación del TEA.
Servicios de apoyo como la educación inclusiva y la terapia de
rehabilitación han registrado avances significativos, ampliando la
asistencia disponible para los niños con autismo.
Paralelamente,
el Gobierno y otras organizaciones respaldan a las familias con niños
autistas mediante la articulación de recursos y la creación de
oportunidades laborales para personas con discapacidad. En febrero de
2024 se lanzó una política nacional que alienta a las agencias de
recursos humanos a ofrecer servicios de empleo dirigidos a este
colectivo.
Paul Buchholz lleva 15 años trabajando como cuidador en el hospicio de la clínica Südstadt Rostock, en el norte de Alemania. Con cercanía y respeto, intenta que las últimas semanas o días de sus huéspedes sean lo más tranquilos y agradables posible. Ralf Löwenhagen ha trabajado casi toda su vida en la agricultura. Nunca ha ido al médico, nunca se ha quejado, siempre ha trabajado duro. Ahora tiene cáncer de páncreas y recibe cuidados paliativos. Durante las sesiones de terapia en el jardín o cuando el cuidador Paul Buchholz lo lleva a la terraza del centro de cuidados, se le ve literalmente florecer.
En Bernstorf, a una hora en coche de Rostock, el empresario Wolfgang Röhr ha convertido un antiguo castillo en un hospicio. En memoria de su esposa, que perdió la batalla contra el cáncer. El hospicio es desde hace muchos meses el hogar de Carolin Kumpe. Debido a una enfermedad autoinmune, corre el riesgo de asfixiarse. Disfruta de sus buenos momentos en su lugar favorito, junto al estanque del castillo.
La organización sin fines de lucro Arbeiter-Samariter-Bund (ASB) ayuda a personas en situaciones difíciles. Con el proyecto "Wünschewagen” ("El carro de los deseos”), desde 2014 cumple los últimos deseos del corazón. Voluntarios acompañan a personas gravemente enfermas a un lugar que significa mucho para ellas. Su invitada de ese día quiere volver a reírse con los pingüinos del zoológico.
Un documental compasivo que disipa los miedos y muestra cuánta vida es posible en un hospicio.
¿Qué influencia tiene una buena musculatura en nuestra salud? Según varios estudios, el entrenamiento muscular puede frenar los procesos de envejecimiento, prevenir trastornos metabólicos e incluso inhibir células cancerosas.
La musculatura es el sistema orgánico más grande de nuestro cuerpo: representa entre el 30 y el 40 por ciento del peso corporal. Una musculatura sana y entrenada nos proporciona la fuerza necesaria para llevar a cabo una vida activa. Pero no solo sirve para mover el cuerpo: el entrenamiento regular tiene un efecto positivo en la salud. Los músculos funcionan de manera similar a un órgano endocrino, liberando al activarse unas sustancias mensajeras llamadas miocinas, que influyen directamente en órganos centrales como el cerebro, el hígado, el corazón y el intestino.
Cuando perdemos masa muscular, pueden que estos órganos se enfermen o que aparezcan alteraciones metabólicas como la diabetes. Por el contrario, tener buena forma muscular puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cerebrales como la demencia o el Alzheimer y ralentizar los procesos de envejecimiento.
Wilhelm Bloch, de la Universidad Alemana del Deporte de Colonia, considera la musculatura una especie de farmacia interna del cuerpo. Lleva décadas investigando las miocinas que libera la musculatura activa. En su proyecto actual ha descubierto que influyen en el crecimiento, la división y el movimiento de las células cancerosas.
Alice Kindich padece cáncer de mama metastásico. Participó en un estudio complementario dirigido por Bloch y levantó pesas durante nueve meses en el gimnasio. Desde entonces, su calidad de vida ha mejorado significativamente.
Según Ingo Froböse, de la Universidad del Deporte de Colonia, nunca es tarde para comenzar con un entrenamiento de fuerza. Al contrario: especialmente en la vejez, es fundamental para prevenir la sarcopenia, es decir, la pérdida de masa muscular relacionada con la edad.
Aunque Leonie Poppe, a sus 33 años, aún está lejos de eso, quiere retomar el entrenamiento de fuerza. El documental muestra los progresos que logra en seis semanas y los cambios que experimenta tanto a nivel físico como psicológico.
La atleta de salto en largo Maryse Luzolo, que aspira a clasificarse para los Juegos Olímpicos, sabe que volver al entrenamiento de fuerza después de una pausa prolongada no es fácil. Hace unos años sufrió un accidente mientras se entrenaba; estuvo mucho tiempo sin poder ejercitarse y tuvo que reconstruir su musculatura desde cero para volver al deporte de alto rendimiento.
El
aumento de la longevidad y el descenso de la natalidad modifica las
estrategias económicas y sociales en sectores públicos y privados
23 Ene, 2026 11:27 p.m. EST
En 11 estados de Estados Unidos, la población de 65 años o más ya supera a la menor de 18, según el U.S. Census Bureau.
En once estados de Estados Unidos, los adultos mayores de 65 años ya superan en número a los menores de 18,
según estimaciones recientes del U.S. Census Bureau. Esta
transformación demográfica obliga a gobiernos locales y federal a
replantear presupuestos, atención sanitaria y servicios sociales
orientados a personas mayores.
En 2024, Montana, Oregón y Pensilvania
se sumaron al grupo de estados donde la población adulta mayor
sobrepasa a la infantil. Esta tendencia ya era una realidad en 2023 en Delaware, Florida, Hawái, Maine, Nueva Hampshire, Rhode Island, Vermont y Virginia Occidental. En 2020 solo se contabilizaban cuatro estados bajo este patrón, de acuerdo con el Census Bureau.
La proporción de adultos de 65 años o más respecto a menores de 18 aumentó en todos los estados, según el análisis de Stateline. El promedio de edad nacional alcanzó en 2024 un máximo histórico de 39,1 años, mientras que en 2023 era de 38,9. Hasta 1980, ese promedio se mantenía por debajo de 30, y antes de 1870 no superaba los 20 años, según datos oficiales del Census Bureau.
El
envejecimiento poblacional se acelera: en 2020 eran cuatro los estados
con más adultos mayores que menores, y en 2024 ya son once.
En el ámbito geográfico, Maine y Vermont exhiben las proporciones más altas, con aproximadamente 1,3 adultos mayores por cada niño, seguidos de Nueva Hampshire (1,2), y de Florida y Virginia Occidental (alrededor de 1,1), según estimaciones del Census Bureau.
Los condados con las mayores diferencias se encuentran en Florida; en Sumter, por ejemplo, la relación es de ocho adultos mayores por cada niño, impulsada por el desarrollo de comunidades de retiro como The Villages.
En condados como Charlotte y Sarasota (Florida), Brunswick (Carolina del Norte) y Barnstable (Massachusetts), la diferencia alcanza tres a uno. También se observan proporciones de dos adultos mayores por cada niño en Santa Fe (Nuevo México), Mohave y Yavapai (Arizona), además de cinco condados adicionales en Florida, según el Census Bureau.
Montana, Oregón y Pensilvania se sumaron en 2024 al grupo de estados con mayoría relativa de población adulta mayor.
Este escenario de envejecimiento poblacional EE.UU. impacta de manera directa en las políticas públicas. Los gobiernos estatales y locales ajustan presupuestos frente a una demanda creciente de servicios sociales y atención sanitaria, de acuerdo con el informe del Maxwell School of Citizenship & Public Affairs.
Se
prevé que, si la población mayor sigue creciendo, podría haber mayor
desigualdad y limitaciones en la oferta de servicios, según
especialistas citados en el informe.
El cambio demográfico Estados Unidos afecta también a la economía y la fuerza laboral. Un informe del Federal Reserve Bank de Boston resalta una recuperación laboral más lenta tras la pandemia en Nueva Inglaterra, en parte por el envejecimiento de la población y la menor presencia de jóvenes en el mercado laboral.
Con la vista puesta en los próximos años, las proyecciones demográficas del U.S. Census Bureau indican que para 2030 uno de cada cinco estadounidenses tendrá 65 años o más.
La población mayor podría llegar a los 73 millones en ese año, frente a los 61,3 millones
estimados en 2024. Esto anticipa que el predominio de adultos mayores
se extenderá por el país y lo que hoy ocurre en 11 estados podría
convertirse en realidad nacional.
La población de 100 años y más creció de forma sostenida entre 1980 y 2020, con una aceleración marcada en la última década.
La
población centenaria en Estados Unidos continúa siendo reducida en
términos absolutos, pero su crecimiento sostiene una tendencia de largo
plazo. De acuerdo con el informe Centenarians: 2020 del U.S. Census
Bureau, el país registró 80.139 personas de 100 años o más en el último censo, lo que equivale a 2,42 centenarios por cada 10.000 habitantes.
Esta
proporción representa un aumento respecto de 2010, cuando se ubicaba en
1,73 por cada 10.000, y confirma que el crecimiento de este grupo
etario fue más acelerado que el de la población total y que el de las
personas de 65 años o más entre 1980 y 2020.
El
informe del U.S. Census Bureau señala que la población centenaria
presenta rasgos demográficos distintivos. La mayoría son mujeres, una
diferencia que se profundiza con la edad avanzada y se vincula con la
brecha de esperanza de vida entre sexos. En 2020, casi ocho de cada diez
centenarios eran mujeres, aunque la proporción masculina mostró un leve
incremento respecto del censo anterior.
Los datos del Censo 2020 permiten dimensionar la magnitud y las características del envejecimiento extremo en Estados Unidos.
En
paralelo, los datos del National Center for Health Statistics, citados
en el informe, indican que mientras entre 2000 y 2010 la esperanza de
vida mejoró en todos los tramos de edad analizados, entre 2010 y 2020 se
registró un retroceso generalizado, incluido entre las personas de 100
años o más.
Fuera de las estadísticas, el Pew Research Center
muestra que las percepciones sobre la vejez difieren entre
generaciones. Los adultos mayores suelen tener opiniones más positivas
sobre su salud, seguridad económica y bienestar emocional, mientras que
los jóvenes expresan preocupación por el futuro y las oportunidades ante
el envejecimiento de la población. Esta brecha de expectativas agrega
complejidad al debate sobre políticas de cuidado y recursos sociales.
El informe del Maxwell School, citado por Missouri Independent,
advierte que la capacidad de los sistemas de atención sanitaria y
social no avanza al ritmo necesario para acompañar el rápido crecimiento
de la población adulta mayor. La sostenibilidad de los recursos
destinados a este sector permanece en duda ante el escenario demográfico
actual.