domingo, 1 de abril de 2012

Atención en Essalud es un vía crucis para los peruanos

Perú21 recogió testimonios de aportantes al seguro social que, prácticamente, tienen que rogar para conseguir una cita o que se les programe una operación. Como ellos, miles esperan la ‘suerte’ de poder atenderse.

Leoncio Miranda perdió la esperanza de ser atendido en el seguro social. (Luis Gonzales)
Leoncio Miranda perdió la esperanza de ser atendido en el seguro social. (Luis Gonzales)
 
Iris Mariscal
imariscal@peru21.com
Ángelo Contreras Sánchez tiene 17 años. Padece de una enfermedad en los riñones llamada hidronefrosis y tiene varias malformaciones congénitas. Necesita ser operado con urgencia. Sueña con ser economista. Sin embargo, ese anhelo puede frustrarse por la ineficiencia de los trabajadores administrativos de Essalud.

Según su padre, Abel Contreras, en el año 2009 le hicieron una tomografía a su hijo y le dijeron que debía someterse a un reimplante de uréter izquierdo. El año pasado lo derivaron al hospital Edgardo Rebagliati, en el que la junta de médicos determinó que debía ser intervenido quirúrgicamente con urgencia. Ha pasado un año y él sigue a la espera de una cama en el nosocomio. “Íbamos a diario a averiguar si había alguna cama desocupada, pero* siempre nos decían que no, que volviéramos después. Así durante meses.* Luego nos manifestaron que ya no fuéramos, que dejáramos nuestro teléfono y que nos llamarían. Hasta ahora seguimos esperando”, contó indignado el progenitor. La vida de Ángelo corre peligro. Su padre cree que en Essalud están esperando que cumpla 18 años para que no lo operen y “se libren del problema”.

Otro indignante caso es el del jubilado Leoncio Miranda. Tiene diabetes, insuficiencia renal, presión alta y perdió la visión del ojo izquierdo. Debe hacerse –con urgencia– hemodiálisis. Lo transfirieron al hospital Guillermo Almenara y desde hace dos meses espera una cama. “Tengo que ir diariamente, desde las 7 a.m. hasta las 2 p.m., para ver si se desocupa una cama. Soy minusválido, no puedo movilizarme solo. Gano poco y debo pagar varios pasajes para ir al hospital. ¿Es que a nadie le importan los pobres?, preguntó Leoncio Miranda entre lágrimas.
Hernán Torres es otro paciente que denunció que ha sido reprogramado, en dos ocasiones, en el Rebagliati para ser operado de la próstata. Uno de los médicos, indicó, le dijo que no se preocupara porque si tenía cáncer, este “avanzaría lentamente”.
 
Carlos Regal Salinas también espera durante meses que le den una cita para urología en el hospital Almenara. Según el último informe de la Defensoría del Pueblo de 2010, “hay inconvenientes relacionados con malos tratos y falta de información a los pacientes, problemas que, lamentablemente, hasta hoy persisten y en mayor proporción”.
La Defensoría también afirma que hay dificultades para acceder a medicamentos de última generación por la burocracia para autorizar su compra, lo que afecta la continuidad y el éxito de los tratamientos a los pacientes con cáncer y otras enfermedades.

SIN RESPUESTA
Perú21 se comunicó, en reiteradas ocasiones, con Essalud y la Defensoría del Asegurado para que dieran sus descargos, pero no hubo respuesta.

TENGA EN CUENTA
- Según un estudio de la Defensoría del Pueblo, Essalud es la cuarta institución pública que tiene más quejas.
- Solo el año pasado hubo 91 quejas formales contra el hospital Rebagliati.
 

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