jueves, 30 de junio de 2016

Niños azules: crece esperanza de vida en el Hospital del Niño

Lima, jun. 30. Doce menores de edad que padecen cardiopatías congénitas altamente complejas serán operados desde la próxima semana por el prestigioso cirujano brasileño Miguel Ángel Maluf, en el Instituto Nacional de Salud del Niño de Breña, en una campaña que será financiada íntegramente por el Seguro Integral de Salud (SIS).

El propósito de esta iniciativa es cambiarles la vida a estos pequeños que vinieron al mundo con un mal que no les permite desarrollarse de la mejor manera, informó a la agencia Andina Genn Huaringa, jefa del Servicio de Cardiología del mencionado nosocomio. 

Unos 5,000 casos se presentan cada año en el Perú, de los cuales unos 800 son atendidos por médicos del Instituto Nacional de Salud del Niño de Breña. El 90% de los pacientes requiere tratamiento quirúrgico y el 10% restante puede ser manejado médicamente. No obstante, hay algunos pacientes que solo pueden mejorar sus condiciones de vida con un trasplante.


La especialista define la cardiopatía como un defecto del corazón desde el nacimiento por causa de alguna interferencia ocurrida en el primer trimestre del embarazo, periodo en el que se forma ese órgano en etapa embrionaria. 

¿Qué puede haber pasado durante el embarazo?

Para la especialista, es un tema multifactorial, pero puede estar ligado a infecciones virales. Es decir si la mujer contrajo una rubeóla, su criatura puede nacer con sordera congénita o con una cardiopatía, pero también hay factores hereditarios y habría que hacer un estudio genético para identificar el cromosoma causante. 

Los tipos de cardiopatías son múltiples, pero los especialistas prefieren dividirlos en dos grandes grupos: las acianóticas, cuando no existen problema de oxigenación y, por tanto, no se afecta el color de la piel del paciente; y las cianóticas, que identifica a los "niños azules", quienes sufren de poca concentración de oxígeno en la sangre y por eso presentan un color violáceo, sobre todo en las uñas. 

Algunas cardiopatías son severas y sus síntomas aparecen pronto pero otras son asintomáticas y se manifiestan tardíamente, por lo que es indispensable que los padres sometan a un chequeo pediátrico completo a sus hijos apenas nacidos, lo que actualmente no se hace, advirtió la doctora Huaringa. 

Soplo cardíaco

"El pediatra debe evaluar al bebé y determinar si existe el llamado soplo cardíaco, que es un aviso de que algo está fallando en el corazón. Además se debe tener en cuenta la manifestación de la mamá quien debe informar al médico si el pequeño lacta con energía o si lo hace con pausas frecuentes y con agitación. Y si el niño ya camina, es necesario observar si se cansa mucho o si no puede hacerlo", explicó la especialista.

En muchos casos, dijo, la familia ve al niño o niña que se desarrolla normalmente y deja pasar de lado la posibilidad de un examen médico, pero a veces la enfermedad avanza silenciosamente hasta que llega en un momento en que su organismo no puede más. 

A su juicio, lo más recomendable es que los niños apenas nacidos sean sometidos a un despistaje de cardiopatía congénita a través de un ecocardiograma.

Los niños operados de cardiopatías pueden dividirse en dos grupos: los que se recuperan una vez intervenidos y pueden insertarse a sus actividades normales y los que van a seguir limitados físicamente porque la operación es solo un paliativo a su problema de salud.

Si bien el SIS cubrirá el costo total de las operaciones a estos 12 menores, lo que el Instituto pide a las personas solidarias de buena voluntad es la donación de sangre para las intervenciones.



Débora, futura artista y obstetra

La vivaz y entusiasta Débora M.P. es una de las niñas que serán intervenidas por el especialista brasileño. Junto a su madre, Lud Panaifo Rengifo, llego de su natal Yarinacocha, Pucallpa, hace más de un mes para ser tratada en el INSN-Breña.

Han pasado poco más de 13 años cuando fue operada por primera vez, apenas a sus nueve meses de nacida. A los seis meses los médicos de Pucallpa le dijeron a su madre que era una "niña azul" y que debía ser intervenida y por eso llegó al quirófano del Instituto a su tan corta edad, presa de una grave crisis que apenas le permitía respirar.

Una vez recuperada volvió a su tierra a continuar la vida que le daban sus padres. La única limitación que tenía en la escuela era el curso de educación física. Por lo demás, sus días eran como los que cualquier adolescente. Sin embargo, hace poco una hemorragia la trajo de vuelta a la capital.

Unos doctores le dijeron que la causa era un cambio hormonal propio de la adolescencia, pero otros dieron en el clavo: el corazón de Débora le volvía a dar problemas.

La doctora Huaringa afirma que la niña tiene una tetracardiopatía, entre ellas, una falla de la comunicación entre los ventrículos de su corazón y estrechez de la arteria que lleva el oxígeno a los pulmones.

Pero nada de esto amilana a la simpática Débora, quien confiesa que a veces está tranquila, pero en otros momentos se siente cansada, con dolor en el pecho y dificultad para respirar.

"Tengo fe en que mejoraré", afirma mientras su madre Lud contempla con amor a la última de sus seis hijos, a quien considera una alumna estudiosa del cuarto año de secundaria, que siempre obtiene buenas calificaciones y cuyo curso preferido es el arte.

Por ahora, pasa sus días en el hospital dibujando figuras coloridas y sus sueños de retornar a su vida normal, porque sabe que pronto ya recuperada y acabada su secundaria comenzará a caminar hacia su objetivo de ser una muy buena obstetra.

http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-cirujano-brasileno-operara-a-12-ninos-peruanos-cardiopatias-complejas-619380.aspx

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