domingo, 6 de julio de 2014

Aborto terapéutico habría salvado muchas vidas si se hubiera normado antes

17:12. Lima, jul. 02. L.C. tenía 13 años de edad cuando intentó suicidarse lanzándose de un segundo piso, después de haber sido violada y quedar embarazada. No logró su objetivo pero quedó seriamente lastimada físicamente.

Debía ser operada inmediatamente pero el médico pidió que antes se le aplicara el aborto terapéutico; sin embargo las autoridades se lo negaron y poco después perdió al bebé de manera espontánea y quedó cuadrapléjica y postrada para siempre.

Su historia hubiera sido radicalmente diferente si las autoridades se hubieran puesto en sus zapatos, si se hubieran sensibilizado con su dolor y no hubieran permitido que su vida, a tan corta edad, quede totalmente arruinada. Esos dramas ya no se repetirán porque en el país rige ahora la Guía Técnica que permite interrumpir un embarazo antes de las 22 semanas si éste pone en serio riesgo la vida y la salud de la madre.

El representante de la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología, Miguel Gutiérrez, relató esta triste experiencia durante un taller organizado por el Ministerio de Salud para comunicadores sobre los alcances de esta Guía, que ha despertado controversias en la opinión pública.

El galeno opinó asimismo, que si hay sectores que se oponen a la aplicación de esa medida, deberían apoyar entonces en la difusión de métodos anticonceptivos para evitar que determinadas mujeres con patologías como diabetes, lupus eritematoso, neoplasias, lesiones neurológica severas y otras, se embaracen y pongan en riesgo sus vidas. 

Similares situaciones recordó el ex ministro de Salud y actual jefe del Instituto de Gestión de Servicios de Salud, Oscar Ugarte Ubilluz, cuando la epidemia de la Influenza AH1N1, llegó al país en el año 2009 dejando a su paso 200 muertes.

"De ese total 30 eran gestantes, aunque no todas encajaban dentro de los embarazos menores a 22 semanas. Como no se tenía la norma porque se trataba de una enfermedad nueva no se aplicó. Por eso es necesario que exista la Guía para que -con toda la justificación científica- se decida en qué casos puede ser aplicado el aborto terapéutico", comentó.

Ugarte descartó que el numeral 11 de la Guía - que señala que se puede aplicar el aborto terapéutico en cualquier  patología que ponga en riesgo serio la salud y vida de la madre- sea una puerta abierta a posibles arbitrariedades.

"En todo caso, si se pretenden la derogatoria de ese enunciado, debería modificarse el Código Penal, porque eso es exactamente lo que dice en su artículo 119", señaló.

Enfatizó que cuando se habla de otras patologías no enumeradas en los 10 puntos anteriores, se refiere específicamente a enfermedades que pueden ser causas indirectamente la muerte de una gestante , como por ejemplo, una tuberculosis extrema,  un paludismo severo o una bartonelosis, que no tienen origen propiamente en la gestación.
Respecto al trabajo previo hecho para concretar esta Guía, el funcionario señaló que este comenzó en el año 2005 y que a lo largo de estos años se hicieron muchas consultas a todas las instituciones científicas posibles, entre ellas al Colegio Médico del Perú.

En ese sentido señaló que no es cierto que esa orden profesional no haya sido consultada. "Este trabajo comenzó hace muchos años y no recién cuando asumió el cargo el actual decano", dijo al responder a César Palomino, quien afirmó que nunca se le consultó al respecto.  

En la exposición también intervino la coordinadora de la Estrategia Nacional de Salud Reproductiva y Sexual del Ministerio de Salud, Irma Ramos, quien indicó que inicialmente se consideraron unas 20 patologías en las cuales podía aplicarse el aborto por razones terapéuticas pero que gracias al avance de la ciencia esta lista ha podido reducirse a los casos para los cuales definitivamente no hay tratamiento alguno.

La experta precisó también que en solo dos de las 10 patologías mencionadas no hay necesidad de convocar a una junta médica, como son el embarazo ectópico (fuera del útero) y mola hidaliiforme parcial con hemorragia de riesgo materno (gestación maligna deforme donde no hay feto).

"Estos dos son casos de emergencia, en los que no se puede esperar a llamar a una junta médica (como lo ordena la guía) porque el tiempo apremia y se debe salvar a la mujer", explicó finalmente.  

Agregó que se hace hincapié en que la medida debe aplicarse antes de las 22 semanas, porque las opiniones médicas coinciden en que antes de ese periodo la vida del feto es inviable.

"En cambio, después de las 22 semanas, los médicos no preguntamos sino que interrumpimos el embarazo mediante una cesárea (parto prematuro) porque ese bebé podrá sobrevivir con los cuidados necesarios", señaló finalmente.

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