martes, 30 de octubre de 2012

Uruguay: Mujica promulgó la ley que despenaliza el aborto

La norma establece que la mujer puede acceder a la intervención antes de las 12 semanas de gestación; a partir de ahora comienza a correr el plazo para impugnarla por la vía del recurso de referéndum, que es impulsado por un legislador opositor

MONTEVIDEO.- El 28 de enero de 1938, el presidente del Uruguay de entonces, Gabriel Terra, firmó junto a su ministro de Instrucción Pública y Previsión Social, Eduardo Víctor Haedo, y el ministro de Salud Publica, Juan C. Mussio, la Ley N° 9.763 que estableció el delito de aborto, y dispuso para una mujer que se someta a este tipo de intervención una pena de tres a nueve meses de prisión. También estableció para el médico que practique un aborto a una paciente, una condena de seis meses a dos años de prisión.
Hoy, 22 de octubre de 2012, otro presidente firmó el texto que acaba con aquella norma. El presidente José Mujica, junto al Consejo de Ministros en pleno, promulgó la ley que despenaliza el aborto.

El proyecto había sido votado por el Senado el miércoles pasado y ya contaba con la sanción de la Cámara de Representantes (diputados). Esta vez, Mujica optó por promulgar lo aprobado por el Parlamento, a diferencia de lo que hizo su antecesor, Tabaré Vázquez, que vetó el texto y dejó trunca la reforma impulsada por sus legisladores.
En esta ocasión, la coalición oficialista Frente Amplio, también tuvo problemas para votar la despenalización y logró su propósito por un voto de otro partido, ya que uno de sus diputados no aceptó acompañar la despenalización e incluso votó en contra. Fue el ex demócrata cristiano, Andrés Lima, que representante por el departamento de Salto y ahora tiene una propia agrupación dentro de la coalición de izquierda.

El texto convertido en ley surge de una solución alternativa propuesta por el diputado Iván Posada, del Partido Independiente. Este partido tiene sólo dos bancas en el Parlamento: uno votó a favor y el otro en contra.
Ahora que ya es ley, comienza a correr el plazo para impugnarla por la vía del recurso de referéndum, que es lo que impulsa el diputado Pablo Abdala, del Partido Nacional. Pero los que rechazan la ley se dividen entre los que están de acuerdo con la recolección de firmas, y los que sostienen que el derecho a la vida no se plebiscita y de esa forma, al negarse a la campaña, debilitan la intención derogatoria.

La norma

El proyecto establece que "la interrupción del embarazo no será penalizada" y que "no serán aplicables" los artículos del Código Penal referidos a este tema, "para el caso que la mujer cumpla voluntariamente con los requisitos que se establecen en los artículos siguientes y se realice antes de las 12 semanas de gravidez".
Dentro de ese plazo, "la mujer deberá acudir a consulta médica ante una institución" de salud, para "poner en conocimiento del médico las circunstancias derivadas de las condiciones en que ha sobrevenido la concepción". La mujer deberá exponer "situaciones de penuria económica, sociales o familiares o etáreas, que a su criterio, le impiden continuar con el embarazo en curso".

En ese caso, el médico dispondrá para dentro de las 24 horas "la consulta con el equipo interdisciplinario (...) integrado al menos por tres profesionales", un ginecólogo, otro con "especialización en el área de la salud psíquica y el restante en el área social".
Ese equipo "deberá informar a la mujer" sobre "los riesgos inherentes" al aborto y respecto a "las alternativas" a esa decisión, como "programas disponibles de apoyo social y económico", o "la posibilidad de dar su hijo en adopción".

Declaraciones

Mujica dijo al periodista Danilo Arbilla, que lo entrevistó para el diario mexicano El Universal, que el tema lo estudió "a la luz del sistema sueco" y llegó a la conclusión de apoyar la despenalización porque a su entender es "el método más racional para salvar la mayor cantidad de vidas".
"Si a la mujer la dejamos sola, si no la atendemos, si no le damos apoyo, sobre todo si son gurisas, la cosa va mal; mejor pongámoslas arriba de la mesa y tratemos de que recule y apoyémoslas", declaró el presidente uruguayo.

Dijo que eso le "parece mucho más inteligente que prohibir". Comentó que comprende a los que se oponen: "Desde el punto de vista de los principios sí puede ser condenable, pero desde el punto de vista de la praxis histórica, de lo que pasa, creo que se salvan muchas más vidas. Y esa es la razón por que me inclino por esta norma. Ahora, la gente que opina lo contrario tiene razones muy profundas y conmovedoras. No es una discusión baladí".

La Nacion

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