miércoles, 10 de octubre de 2012

Los bebés aprenden el olor de su madre para alimentarse

Investigadores del Wellcome Trust Sanger Institute, en el Reino Unido, han demostrado por primera vez que un mamífero comienza a succionar la leche de su madre tras el aprendizaje de su combinación única de olores.
El hallazgo, publicado en 'Current Biology', explica que un bebé al nacer está expuesto al olor del líquido amniótico de la madre, y reacciona entonces a dicho olor para alimentarse. Este comportamiento de supervivencia de los mamíferos, ofreció a los investigadores la oportunidad de investigar la biología del instinto.

Investigaciones previas sobre la lactancia han demostrado que las hembras de conejo europeo utilizan una feromona para iniciar la succión en los bebés recién nacidos. Esto ha llevado a muchos científicos a pensar que todos los mamíferos son susceptibles de utilizar el mismo mecanismo.
"Esperábamos encontrar una feromona que controle la succión en ratones, pero descubrimos un mecanismo totalmente diferente... basada en una mezcla de olores: el olor único de la madre", señala Darren Logan, autor principal del estudio, del Wellcome Trust Sanger Institute.

Para descubrir los olores involucrados en la iniciación de la lactancia, los investigadores acercaron a ratones recién nacidos por cesárea a senos que habían sido lavados y luego sumergidos en los fluidos que un bebé inhala al nacer, estos incluyeron el líquido amniótico, la saliva de la madre (al ser lamidos), la leche materna y la orina. Sólo los pechos que olían al líquido amniótico de la madre  impulsaron el amamantamiento en las crías
Posteriormente, el equipo detectó la presencia de una feromona en el líquido amniótico. Al alimentar a ratones gestantes con alimentos de olor fuerte, como el ajo, para cambiar el olor de la madre, si una feromona estaba implicada, el ajo no tendría ningún efecto en la succión.
De hecho, sólo los ratones que tuvieron una exposición previa al líquido amniótico con el fuerte olor de su madre fueron capaces de alimentarse con éxito, lo que demuestra que el olor debe ser aprendido.  (EP)

La Republica

Bebés reconocen el olor de sus madres para alimentarse (RPP)

Como todo mamífero, los seres humanos también aprenden de forma intuitiva a alimentarse. Al momento del nacimiento, el bebé es capaz de sentir el olor del líquido amniótico y luego el de su madre, ello provoca una reacción que empuja a reconocerla y comenzar a alimentarse, sostiene un estudio del Wellcome Trust Sanger Institute, en el Reino Unido.

El recién nacido debe comenzar a alimentarse poco después del nacimiento, o morirá. Este comportamiento crucial, decisivo en los mamíferos, ofrece a los investigadores la oportunidad de investigar la biología del instinto. Para ello, el equipo del nuevo estudio eligió al ratón porque tienen un estilo de crianza similar a la de los humanos.
"Hemos demostrado, por primera vez, que los ratones no responden a una feromona, sino que reaccionan a una respuesta aprendida, basada en una mezcla de olores: el olor único de la madre”, explicó Darren Logan, autor principal del estudio.

En el trabajo de descubrir los olores involucrados en el aprendizaje de la lactancia se trabajó con ratones recién nacidos por cesáreas y se los acercó a senos que habían sido lavados y sumergidos en fluidos a los que los bebés se exponen al momento del nacimiento tales como el líquido amniótico, la saliva de sus madres cuando los lavan, la leche materna y la orina.
El resultado demostró que solamente los pechos que olían a líquido amniótico eran los que despertaban en las crías el impulso de amamantarse.

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